Dándole vueltas al mozo.
Sus discos (los dos primeros, que oficialmente son de 1970, más o menos, pero que suenan a puritito 1967-69), digo. Todo ese puntico pop abarrocado, artesano y cuidadoso. Toda esa contención, todo esa seriedá maravillosa.
Joer... Qué maravilla para una noche lluviosa de viernes. Sin nada que hacer, sin nada que esperar. Bebiendo un bock de cerveza, fumando una pipa de Borkum Riff y empezando a leer alguna novela vieja (anterior a la Primera Guerra Mundial) o algún tratado de demonología especialmente nutrido (el Collin De Plancy original mejor que las recopilaciones divulgativas de los noventa, la verdá). Viendo llover detrás de la ventana.
Maria McBane tenía los ojos negros. Cuando uno ve sus fotografías del Playboy (fue Playmate del mes en mayo de 1965) se da cuenta de que no era como todas las demás. En absoluto.
Uno no se fija en sus tetas, no. Se fija en sus ojos. Perfectos, tristísimos, negros.
Bill Fay cantaba en 1970 (¿O era 1968?) cosas como The Sun Is Bored precisamente porque se había mirado en los ojos negros de Maria McBane.
Esto es así.
(Odio los powerpoints éstos. Pero en este caso era necesario para entender a qué me refería. Cagüenlá)
Los ojos negros de Maria McBane. Comohaydiós.
